Los plásticos termoconductores pronto podrían reemplazar los metales en aplicaciones informáticas
Muchos consumidores dan por sentado las potentes computadoras y productos electrónicos de hoy. Como la mayoría de los productos electrónicos de consumo están encerrados en atractivas cajas de plástico, es fácil ignorar la cantidad de ingeniería que se necesita para desarrollar estos increíbles dispositivos. Si bien se presta mucha atención al desarrollo de nuevo software y sistemas basados en la nube, toda la industria de la electrónica de consumo depende de la existencia de procesadores increíblemente rápidos. Y los desafíos asociados con su desarrollo no radican solo en el diseño de circuitos y microchips. De hecho, uno de los mayores desafíos que enfrentan los esfuerzos actuales para hacer que los procesadores sean más potentes es la eliminación del exceso de calor mediante disipadores de calor. En un procesador, se realizan miles de millones de cálculos por segundo. Estos cálculos dependen de las corrientes electrónicas que fluyen a través de vías de metal cada vez más pequeñas...